Justicia para George Floyd: ¿Un cargo por asesinato o abolición de la policía?

Por:

Grant Whitman
10/06/2020

La gente sigue protestando y está haciendo demandas más impactantes, como la abolición de la policía. Los funcionarios electos están siendo presionados para que desfinancien y desarmen a la policía, para que desmantelen departamentos policiales enteros.  

Columnista estadounidense.
Actualmente en Chile.
Filósofo y fotógrafo. 

En octubre en Santiago, noté las puertas de las estaciones del metro a medio cerrar, algo que no había visto en todo el año que había estado en Chile. Ese día vi las protestas de evasión del metro de los estudiantes en Twitter. Una subida de precios de 30 pesos se convirtió en el punto de inflexión por soportar 30 años de políticas neoliberales fallidas. Los manifestantes exigieron que el precio del pasaje no aumentara. Poco después, millones de personas pidieron una nueva constitución, y exigieron que Piñera renunciara. 

En los Estados Unidos, durante las últimas semanas, se alcanzó un punto de inflexión. Sería una vergüenza equiparar la muerte de un hombre negro como George Floyd con 30 pesos, pero el hecho de que el mundo esté furioso por el asesinato de un hombre negro es incomprensible para muchos en Estados Unidos. La brutalidad policial es tan común que cientos de videos de policías que matan a ciudadanos negros no han tenido ningún efecto en el castigo contra los agentes involucrados. Los asesinatos sistemáticos continúan. No se puede ver el más mínimo indicio de reforma policial.

El movimiento en Estados Unidos por la justicia para George Floyd ha movilizado a cientos de miles de personas para protestar durante una continua pandemia. El oficial que se arrodilló sobre Floyd asfixiándolo, y los tres oficiales que estuvieron allí y lo vieron morir han sido arrestados (aunque al escribir esto los tres oficiales acompañantes han sido puestos en libertad bajo fianza).

La gente sigue protestando y está haciendo demandas más impactantes, como la abolición de la policía. Los funcionarios electos están siendo presionados para que desfinancien y desarmen a la policía, para que desmantelen departamentos policiales enteros. Hay muchas fuerzas policiales en los Estados Unidos, a diferencia de Chile, que tiene una institución policial. Los consejos de gobierno local en todo Estados Unidos están discutiendo ahora las posibilidades de la reforma policial a medida que la gente apuesta por la abolición de la policía.

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Justice for George Floyd: One charge for murder or police abolition?

By Grant Whitman

American columnist.
Currently in Chile.
Philosopher and photographer.

In October in Santiago, I noticed gates to subway stations half closed, something I hadn’t seen for the year I had been in Chile. That day I saw the student fare evasion protests on Twitter. A 30 peso price hike became the tipping point for enduring 30 years of failed neoliberal policies. Protesters demanded no additional price for metro fares. Soon after that millions of people called for a new constitution, and demanded that Piñera resign. 

In the United States, for the last few weeks, a tipping point was reached. It would be a shame to equate the death of a black man such as George Floyd to 30 pesos, but a world outraged at the extrajudicial killing of a black man is incomprehensible for many people in the United States. Police brutality is so common that hundreds of videos of police killing black citizens has had no effect on punishment against the officers involved. The systematic killings continue. The slightest hint of police reform is not to be seen. 

The movement in the US for justice for George Floyd has mobilized hundreds of thousands of people to protest during a continuing pandemic. The officer who kneeled on Floyd suffocating him, and the three officers that stood and watched him die have been arrested (although as of writing this the three accompanying officers have been released on bail).

People continue to protest and are making more impactful demands, such as abolishing the police. Elected officials are pressured to defund the police, de-arm the police, and disband entire departments. There are many police forces in the US unlike Chile which has one police institution. Local government councils across the US are now discussing the possibilities of police reform as the people put power toward police abolition.