Investigación señala que la falta de sueño contribuye al desarrollo de la obesidad

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Especial Mi Voz
15/03/2019

Es en la fase No-REM donde se regula el metabolismo de la glucosa, al verse afectada la calidad y tiempo del sueño en esta fase, también se vería afectado el metabolismo.

En todos los ámbitos científicos han indicado que la obesidad es un problema multifactorial, una nueva investigación, desarrollada por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), descubrió que la falta de sueño nocturno es un factor – modificable -  que favorecería el desarrollo de la obesidad.

Los expertos, distinguen dos etapas del sueño, que se alternan durante el descanso y conllevan un funcionamiento cerebral diferente. La fase REM, que sucede cuando se sueña, se caracteriza por observarse movimientos oculares rápidos mientras el resto del cuerpo se encuentra en estado de “parálisis”, mientras se produce una regulación del sistema nervioso, especialmente la hormona del crecimiento y el aprendizaje.

Por otra parte, es en la fase No-REM donde se regula el metabolismo de la glucosa, entonces, si existen cambios que lleguen a afectar la calidad y tiempo del sueño en esta fase, también se vería afectado el metabolismo,  el crecimiento y las alteraciones del desarrollo del paciente. Cuando esto sucede el organismo trata de compensar este desequilibrio produciendo ghrelina, la famosa hormona del hambre, lo que disminuye la concentración de leptina, que es la hormona que nos indica cuando estamos saciados.

Ante este escenario ¿Qué pasa con las personas que sufren de apnea del sueño? Expertos han señalado que tener mayor concentración de grasa en la zona cervical favorece la apnea, por otra parte, la falta crónica de oxígeno contribuye al enlentecimiento del metabolismo y por consiguiente, a ganar más peso.

Los expertos coinciden en que es importante identificar la obesidad relacionada con apneas para poder generar los tratamientos adecuados y así evitar que estas dos enfermedades se retroalimenten.